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EL DIARIO digital
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El Gobierno nacional ratificó su postura respecto a la administración de los recursos del área educativa al sostener que las mejoras en los indicadores pedagógicos no requirieron de una mayor inversión estatal, sino de una reducción y reordenamiento de las partidas existentes. La línea discursiva fue expuesta públicamente por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien se desempeña además como docente en el ámbito de la universidad pública.
A través de sus redes sociales, Ravier explicitó la concepción fiscal de la administración central al referirse a los fondos educativos bajo el concepto de «gasto» que debió ser ajustado. Según detalló el funcionario, el diagnóstico al asumir la gestión arrojó que en 2023 «de cada 100 pesos de los programas educativos nacionales, 41 no se destinaban a la enseñanza y otros 35 se dispersaban en más de 200 programas», concluyendo que un total de 76 pesos de cada 100 no llegaban de forma efectiva al aula.
Ajuste
Frente a ese escenario presupuestario, el vocero presidencial afirmó que «desde 2024 se ordenó ese gasto y se priorizó la alfabetización», eje central con el cual el Ejecutivo justificó la eliminación de programas previos y la contención de la erogación fiscal en el sector.
Para respaldar el esquema de achicamiento y reasignación de recursos, las autoridades nacionales vincularon las medidas con los resultados de las pruebas Aprender 2025. En esa línea, Ravier enfatizó que las 23 jurisdicciones evaluadas mejoraron en Lengua, sintetizando la premisa oficial bajo la consigna de que «gastar mejor también es educar mejor», un postulado que prioriza la eficiencia contable por sobre la ampliación del financiamiento educativo.