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EL DIARIO digital
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Una sala colmada hubo en el Sindicato de Prensa durante el acto de desagravio a la memoria del escritor Osvaldo Bayer y a los 1.500 peones fusilados en la Patagonia en 1921. "La Chispa de Bayer está más encendida que nunca" se llamó la actividad de homenaje que se organizó este jueves a la noche.
El homenaje al escritor, historiador, periodista y militante de los DDHH, autor de "La Patagonia rebelde", contó con la exposición de Bruno Napoli, docente capacitador, ensayista, investigador en historia económica y DDHH, archivista y editor.
La Asociación Pampeana de Escritorxs (APE) y el SIPREN organizaron esa celebración de la libertad.
Nápoli, curador del archivo personal de Osvaldo Bayer entre 2006 y 2018, en Argentina y Alemania, hizo un recuento por la trayectoria de luchador intachable de Bayer, sus principales polémicas como pensador lúcido e investigador riguroso, la censura y la persecución que afrontó con hidalguía durante su vida.
"Es el hombre más echado de la Argentina, lo echan de todos lados, lo encarcelan, lo vuelven a echar, bate su propio récord. A él lo echan de Esquel, escriben La Chispa, y lo de La Chispa es muy interesante, porque ahí denuncia el robo de las tierras de Cushamen. 70 años después, por la misma denuncia, desaparece Santiago Maldonado. La misma denuncia con los mismos nombres. Por eso lo meten preso", recordó el biógrafo.
Nápoli publicó los últimos libros de Osvaldo Bayer, en calidad de compilador, curador y/o editor, junto a los investigadores Fabián D?Aloisio y Ariel Pennisi.
Pennisi también participó de la actividad y aportó una mirada reflexiva sobre el escritor amigo y admirado, y "el gesto inútil" del gobierno de Javier Milei de destruir el monumento en el sur argentino, que no hizo más que reflotar la vigencia del mensaje de uno de los periodistas más íntegros e indispensables de la historia del país.
"Osvaldo siempre volvió, todas las veces que lo echaron. El otro día me llamó el profe Signorini, a la noche. Y me dice, 'che, viste que bueno lo que hicieron, digo, pará, ¿tiraron una estatua? No, ahora lo van a leer todos", dijo Nápoli, risueño.
Pennisi lo definió como el prototipo del pensador íntegro: "Hay que ponerse un segundo a pensar qué es la integridad, no somos un agregado de decisiones, no somos un agregado de elecciones como nos propone la vida contemporánea. La vida contemporánea nos propone básicamente definirnos de esa manera, entonces nos couchean para que tomemos decisiones, podemos decir un día una cosa y el día siguiente decir otra porque total no hay marcas. La integridad supone justamente esa condición de un tipo íntegro, un tipo que es un proceso unitario que avanza como una tromba y que durante más de 65 años sus acciones sostuvieron sus palabras".
La actividad estuvo acompañada por el Movimiento Popular Pampeano de DDHH, la Biblioteca Popular Edgar Morisoli, Unión de Trabajadores de la Educación de La Pampa (UTELPA) y la CPE, y contó con la presentación musical de Hueso, la intervención artística de La Juglaría y la proyección del corto "Prología, Osvaldo Bayer" (Tejada-Outerelo).