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EL DIARIO digital
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El Presidente invitó a los isleños a ser argentinos, cuando la Constitución ya dice que lo son.
Pero además el diálogo bilateral para el derecho internacional es con Londres y no con los habitantes de origen británico del territorio en disputa.
Con un discurso de tono más doméstico que global, Javier Milei tuvo este 2 de abril un giro importante frente a la posición histórica de la Argentina ante el reclamo al Reino Unido.
El Presidente leyó en el acto frente al monumento a los caídos en la guerra que se levanta en Plaza San Martín: "Y si de soberanía sobre las Malvinas se trata, nosotros siempre dejamos claro que el voto más importante de todos es el que se hace con los pies. Anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros. Por eso buscamos hacer de Argentina una potencia tal que ellos prefieran ser argentinos y que ni siquiera haga falta la disuasión o el convencimiento para lograrlo".
Fue tan disruptivo el contenido del discurso para los entendidos en la causa que tal vez por eso Milei no cosechó aplausos entre muchos de los invitados a la Plaza San Martín, salvo lo de los ministros y funcionarios civiles que integran el Gobierno. Entre los veteranos, en cambio, hubo disgusto a pesar de que los destacó todo el tiempo, en parte por el contenido y en parte por la ausencia de Victoria Villarruel, una parte importante de la línea más nacionalista y malvinera que la del resto de los libertarios.
De la frase de Milei se pueden desprenden varias cuestiones.
En primer lugar, la negociación y el reclamo de soberanía argentino es bilateral con el Reino Unido, donde los intereses de los isleños son tenidos en cuenta, pero no son parte del diálogo de resolución del conflicto. En eso hubo una fuerte diferencia entre el discurso de Milei y el Victoria Villarruel, en Ushuaia. "El conflicto por las Islas Malvinas admite dos tipos de consideraciones. Las políticas destinadas a su recuperación y el recuerdo de sus héroes. Respecto de la primera cuestión, sabemos y ratificamos que la única solución al conflicto que mantenemos con el Reino Unido es el diálogo bilateral por soberanía. Pero ellos se niegan.", señaló entre muchas otras diferencias de concepto, empezando por el hecho de que el Presidente no aludió a los británicos. Y se refirió a Malvinas como la "la única prenda de unidad de nuestra nación".
En segundo lugar, con respecto a los dichos de Milei en el acto oficial, los isleños son argentinos para la ley y la Constitución argentina. No tiene que elegir si quieren o no serlo, porque simplemente lo son. Es cierto que los isleños rechazan cualquier tipo de jurisdicción argentina y que en 2013 tuvo lugar un referéndum local por el que el 99% de ellos decidió seguir siendo británico. Clarín cubrió ese acto. Pero ese referéndum no fue vinculante ni reconocido por organismos internacionales.
En tercer lugar, lo que siempre dijo la Argentina es que a los isleños se les va a respetar sus intereses, su cultura, pero no se los disuade. Son argentinos por la Constitución nacional y como tales, pueden venir al continente y pedir su DNI como cualquier ciudadano.
Luego, hay otras consideraciones no menores al respecto. Consultado por Clarín, Marcelo Kohen, profesor en Ginebra muy ligado a litigios internacionales en La Haya y Hamburgo se refirió a lo que Gran Bretaña antepone siempre para defender su control unilateral del archipiélago y es el llamado "derecho de autodeterminación" de los pueblos, que no le reconocen a los malvinenses ni Argentina ni las Naciones Unidas, al menos por ahora. Este argumento se debate cada año en las sesiones del Comité de Descolonización de la ONU, que llama al diálogo pacífico entre las partes -Buenos Aires y Londres para resolver su disputa de soberanía, lo que no quiere decir que que a los isleños no se los escuche.
"La Corte de La Haya, en un caso de descolonización con semejanzas al de Malvinas, reconoció que no todos los habitantes de un territorio tienen derecho de libre determinación", comenzó diciendo Kohen ante la consulta de Clarín. Y es el caso que decidió que los habitantes de Chagos, expulsados por los británicos, deben ser re localizados allí, "pero que el territorio pertenece a Mauricio, del cual fue desmembrado por el Reino Unido."
Con el corrimiento de las consultas a los diplomáticos argentinos y la disminución de la presencia de la Cancillería en los discursos presidenciales externos y en las decisiones internacionales que se adoptan, son demás curiosas y disruptivas las usinas de las que se alimenta el discurso presidencial. No deja de ser curioso que esta vez, la convocatoria para el acto en Plaza San Martín la hiciera el Ministerio de Defensa -como un hecho reivindicatorio del desembarco del 2 de abril- y no el de Relaciones Exteriores.
El diario Clarín afirmó que "detrás de la cuestión Malvinas trabajó el equipo del asesor Santiago Caputo, donde hay militantes digitales y funcionarios influyentes, y en particular la joven libertaria Macarena Alifraco".
Por cierto, todo lo que digan y hagan los gobernantes tiene proyección legal, también el hecho de cómo se vota. Por eso, para todas las fuentes consultadas, llaman a seguir muy de cerca el giro argentino en los foros internacionales donde, para seguir la política de Donald Trump, el libertario tomó posiciones que hacen a la causa de Malvinas.
Al abstenerse en una votación que condenaba la invasión rusa de Ucrania, Argentina también se posición frente a las Malvinas y a su reclamo de integridad territorial.
Lo mismo ocurrió, pero en otro sentido respecto al voto favorable al levantamiento del embargo a Cuba que aprobó la ex canciller Diana Mondino, con la anuencia de un sector de la Casa Rosada, pero sin que lo supiera Milei. Eso le provocó el despido, pero la evaluación que hicieron los diplomáticos -ahora sumariados por su trabajo- es que Cuba, y varios países que apoyan dicha posición en la Asamblea General de la OEA, son los que apoyan a la Argentina ante el Reino Unido en el Comité de Descolonización cuando se discute la autodeterminación o no de la Malvinas y el llamado al diálogo de soberanía.
Este martes se conmemoran 43 años de la Guerra de Malvinas y, por tal motivo, en Cadena Nacional el Presidente dio un discurso en el que destacó que Argentina contnuará reclamando por la soberanía en las Islas y reafirmó que el país no abandonará "la causa histórica". Además resaltó el rol de las Fuerzas Armadas.
El Presidente encabezó el acto en Plaza San Martín, donde leyó un discurso de 10 minutos en el que mezcló una defensa de su ajuste y ataques a "la casta". Abrió la puerta a que los habitantes de Malvinas decidan sobre la soberanía de las islas, algo que contradice el histórico reclamo argenitino. "Anhelamos que los malvinenses decidan votarnos con los pies a nosotros", dijo Milei en su mensaje y añadió: "Buscamos ser una potencia para que ellos quieran ser argentinos".
Más tarde viajará a EEUU, el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
"Argentina necesita fuerzas armadas robustas. Un país fuerte es un país respetable. Para nosotros las FFAA son motivo de orgullo", dijo el Jefe de Estado.
Además, Milei resaltó el decreto que lleva su firma por el que reconoce como Subtenientes de Reserva a "todos los soldados Aspirantes a Oficiales de Reserva (AOR) que combatieron en el conflicto y que, hasta el momento, no habían recibido dicho rango, en un acto de justicia hacia quienes defendieron la Patria con honor"
"El legítimo reclamo de soberanía debe sustentarse con acciones concretas y no con meros discursos", detalló al tiempo que agregó que el reconocimiento y respeto a las FF.AA "constituyen un pilar fundamental para fortalecer nuestra posición en el ámbito internacional. El primer paso para impulsar nuestras demandas es honrar a quienes históricamente han peleado y dado su vida por ellas".
En esta línea, aseguraron que "un año atrás, el Presidente anunció a las Fuerzas Armadas y a los Veteranos de Malvinas el fin de una era en la que la política los estigmatizaba y desvalorizaba. Con este Gobierno, se ha iniciado un proceso de reconciliación nacional que devuelve a nuestras fuerzas el respeto y la dignidad que les fueron negados durante décadas".
""La soberanía no es financiar el cine o recitales de cuarteto. Hemos venido a recuperar la palabra soberanía, un pueblo soberano es un pueblo floreciente orgulloso de las FFAA", detalló Milei
"La defensa de la soberanía es una causa que une a todos los argentinos", dijo y agregó que "la lucha por las Malvinas no cesará hasta que nuestra bandera vuelva a flamear en las Islas, y este Gobierno está decidido a liderar ese camino con hechos concretos".
Luego deslizó un reconocimiento a la posible autodeterminación de los habitantes de las Malvinas, algo esgrimido por Gran Bretaña y rechazado desde la Argentina por considerar a ese pueblo un ocupante ilegítimo. "Anhelamos que los malvinenses decidan votarnos con los pies a nosotros", dijo Milei y añadió: "Buscamos ser una potencia para que ellos quieran ser argentinos".
Cerró su breve discurso con su tradicional grito de "Viva la libertad carajo" y se retiró para preparar su viaje a Estados Unidos, aliado de Inglaterra en la guerra de 1982.