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EL DIARIO digital
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Con estas palabras, el presidente del Club Santa Rosa explicó la última novedad en la causa.
Los últimos años se produjo una situación insólita y burda: los abogados contratados para defender el patrimonio del club iban a cobrar sus honorarios y quedarse con un enorme patrimonio de la entidad. Además, con en esa estrategia, impidieron que la institución se haga de su patrimonio.
"Nos notificamos que quedó sin efecto el embargo sobre las 33 hectáreas que tiene el club al este de la ciudad", dijo el viernes Ramírez al noticiero de la señal "Somos La Pampa".
Cabe recordar que el CASR sufrió la estafa de sus dirigentes en los años '90. Tres de ellos fueron condenados: Miguel Gómez, Raúl Talmón y Jorge "Toro" Sánchez.
Luego, la justicia designó a un tridente en el Fiduciario para administrar los bienes que quedaban y recuperar los otros. Uno de los integrantes de la terna era José Luis "Chimbo" Moslares. El Fiduciario contrató al estudio Moslares. En la causa judicial accionaron Federico Moslares y la actual jueza Laura Cagliolo, quienes a la hora de cobrar sus honorarios interpusieron embargos por cifras centenarias en millones de pesos.
La directiva alba con Bruno Ramírez a la cabeza destrabó esa situación. "Un capítulo más, espero que sea el último. Estamos ya un poco cansados de estas actitudes de los abogados que interponen recursos tras recursos", dijo ahora Ramírez al hablar del reclamo caído de los Moslares.
"Entendemos que están en su derecho de hacerlo, pero también que hay que darle un corte. Esperamos que sea el último intento para quedar con algo que no les pertenece", agregó.
- ¿Qué falló la Justicia?
- Ellos habían interpuesto un recurso, el embargo está levantado, las tierras están inscriptas a nombre del club. Y ellos se habían opuesto a la inscripción de las tierras a nombres del club sin el embargo. Es una cuestión complicada de explicar, pero ahora el STJ y ahora las tierras van a ser inscriptas en los próximos días a nombre del club y sin el embargo. Una cuestión que viene desde hace una década, que las tierras vienen embargadas, en litigio, una cuestión que públicamente se ha dado a conocer. Esperemos que sea la última de las actitudes de este grupo de abogados.
- ¿Qué pretende este grupo de abogados?
- Entendemos que era una cuestión de que a ellos los ampara cobrar los honorarios, pero es como dijimos que están reclamando en el lugar equivocado. El club Santa Rosa no los contrató. Se contrataron así mismo. Es una cuestión clara. Uno de los integrantes de la familia Moslares estaba a cargo del Fiduciario y contrató a su propio estudio. En una actitud que nosotros creemos que roza con la ética, muy discutida y que es de dudosa legitimidad. Y hoy lo que están reclamando son los honorarios, es cierto que están fijados por una jueza, pero entendemos que no es el club Santa Rosa el que los debe pagar. Con el embargo pretendían liquidar los bienes como lo hicieron en otra oportunidad con otras tierras del club Santa Rosa para pagar honorarios.
- ¿Están tranquilos?
- Desde el primer día que estamos tranquilos, que tomamos contacto con la causa y nos dimos cuenta que estaba todo a favor del club. Hubo algunas cuestiones que no se hicieron en tiempo y forma, pero en éstos dos años hicimos un trabajo con el grupo de abogados con Mariana Barbita a la cabeza. Ha resultado todo bien porque estaba claro que el club debía ser legítimo poseedor.