El 20% del margen de ganancia puede ser la pérdida de cosecha

Por Mariano Fava (*)

En algunas regiones del este de La Pampa se ha iniciado la cosecha de maíz, y en poco tiempo más se generalizarán las labores en toda la provincia. Es por ello que seguidamente vamos a dar algunas nociones básicas indispensables a tener en cuenta a la hora de controlar la eficiencia de trilla de una máquina cosechadora, a los efectos de disminuir al mínimo las pérdidas producidas por el trabajo de la misma, que a fin de cuentas es evitar que el “dinero quede esparcido en el campo”, llegando al bolsillo del empresario rural. Adicionalmente a la pérdida económica, las ineficiencias de cosecha en un sistema de siembra directa representan el “puente de alimento” que utilizan muchas especies de aves, como por ejemplo la “torcaza”, para sobrevivir durante el invierno y criar pichones de manera oportunista, transformándose en verdaderos dolores de cabeza para el agro ecosistema. Del mismo modo si el maíz es resistente a glifosato y la especie subsiguiente en la rotación es una soja, la gramínea (maíz) se transforma en una maleza problema, que eleva los costos de tratamiento y complejiza los caldos de aplicación, al ser necesario un graminicida para eliminar los individuos que nacen ¿guachos? dentro del potrero de la leguminosa.

En cuanto a pérdida de cosecha se refiere, al igual que mencionamos en la columna de cosecha eficiente de soja, diremos que antiguamente se hablaba de porcentaje de tolerancia de pérdidas de cosecha. Con esa filosofía a medida que más rendía el cultivo, el empresario toleraba mayor pérdida de kilos por hectárea de grano. Con el avance de la tecnología y la mejora en las maquinarias este concepto ha cambiado, y hoy tenemos valores máximos tolerados de pérdida por hectárea en los diferentes cultivos, independientemente del rendimiento que estén arrojando. En el caso que nos ocupa, el maíz, la pérdida máxima tolerada, sea cual fuere su producción, es de 150 kilos por hectárea, los cuales se dividen en no más de 90 kilos por hectárea de pérdida por cabezal, y el resto por la “cola de la cosechadora”. En este caso 33 granos de maíz por metro cuadrado representan unos 100 kilos de pérdida por hectárea. Arriba de estos valores mencionados debemos actuar, modificando alguno de los componentes de la labor de trilla para permanecer dentro de la tolerancia, no perdiendo dinero injustificadamente, ya que los granos que no recogemos de un potrero, ya sea por inoperancia o desidia, pueden representar hasta un 20% del margen de ganancia.

Como regla general y casi instintivamente cuando el productor detecta pérdida de cosecha en un lote lo primero que piensa es que el conductor de la cosechadora va a alta velocidad, y la verdad es que la mayoría de las veces tiene razón. Vale aclarar que este cultivo en particular, en su modalidad “de segunda”, genera más pérdida de difícil control producto de un mayor porcentaje de individuos volcados. Las pérdidas en cabezal corresponden, el 58% de las mismas, al desgrane de espigas por deficiente regulación de rolos espigadores y altura de maicero. He aquí una vez más la importancia de la velocidad de avance de la cosechadora respecto de la velocidad de los rolos espigadores del cabezal; pues si la velocidad de avance es mayor, el cabezal no termina de bajar la planta y al ingresar más material al sistema no se trilla bien y hay pérdida por “cola”. En caso de que la cosechadora vaya muy lento respecto del maicero, el espigado se hace muy adelante (1/5 del recorrido del rolo) y las espigas saltan fuera de las cadenas conductoras.

Para finalizar, diremos que para muestrear un lote hay que seguir un protocolo respecto de dónde y cuántas veces tirar el aro que mide 0,25 metros cuadrado, pero como es muy largo y engorroso de detallar recomendamos la consulta a un ingeniero agrónomo, que es la persona idónea para detectar el problema, y luego trabajando en conjunto con el contratista o chofer de la cosechadora encontrar la manera de estar dentro de los límites de tolerancia, modificando un factor de la cosechadora a la vez, según el problema que tengamos.

(*) Ingeniero agrónomo (MP: 607 CIALP) - Posgrado en Agronegocios y Alimentos - @MARIANOFAVALP

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