Un preso sufrió quemaduras en la U-4

Investigan si hubo un ataque de otro interno. Se trata de Miqueas Andrés Reier, de 21 años. El fuego se desencadenó en el interior de la celda de un preso con el cual había peleado el día anterior.

Un preso de la Colonia Penal 4 permanece en delicado estado de salud internado en el Hospital Lucio Molas desde el miércoles a la medianoche, cuando ingresó con quemaduras y por haber inhalado humo porque se prendió fuego en la celda del pabellón donde estaba alojado desde hace más de dos años. El Juzgado Federal de Santa Rosa investiga si se trató de una autoagresión o sufrió un ataque de otro interno, ya que el día anterior había protagonizado una pelea con un compañero de pabellón.

La víctima, Miqueas Andrés Reier, tiene 21 años. Según el último parte médico, permanecía con quemaduras en la vía aérea, por inhalación de humo, en coma inducido y con respiración mecánica asistida. “Su estado es grave, aunque hasta ahora no ha tenido mala evolución”, informó  la directora del Molas, Laura Vigliotta, al mediodía. Sin embargo, desde tribunales dijeron a El Diario que por la tarde lo habían sacado a terapia intermedia y estaría fuera de peligro. 

El Servicio Penitenciario Federal tiene cinco días para realizar el sumario y elevar el expediente al Juzgado Federal de Santa Rosa, que actualmente subroga el juez Pablo Esteban Larriera. El magistrado puede hacerse cargo de la investigación o delegarla en el fiscal Leonel Gómez Barbella.

Reier

Pelea y fuego

Según el informe preliminar, Reier se prendió fuego a las 22.50 horas del miércoles pasado en el interior de la celda 15 del pabellón 1 planta alta, asignada a otro preso, Sebastián Alexis Gallardo. Los penitenciarios lo evacuaron rápidamente del lugar y lo trasladaron al hospital, donde fue atendido de urgencia y quedó internado en terapia.

Las autoridades informaron que “se observó un resplandor desde el interior de la celda que asemejaba a un foco ígneo y a raíz de eso se procedió a ingresar”. Dejaron asentado que “debido a la poca combustión no fue necesario evacuar a los otros internos” del pabellón.

Desde Juzgado ya pidieron que el sumario contenga la filmación de las cámaras de seguridad que posee el pabellón. Se solicitó las grabaciones del día anterior también. Y pidieron que se tome declaración testimonial a los presos de un pabellón que alberga alrededor de 30 personas. Diariamente se pide un parte médico al hospital para saber si Reier se recupera y, en algun momento, se le puede tomar una declaración para que relate cómo ocurrieron los hechos.

La investigación buscará probar la mecánica de los hechos. Según confiaron fuentes tribunalicias, por ahora no se puede descartar que haya habido un ataque, la intervención de otra persona. Algunas primeras versiones desde la cárcel mencionaban una autoagresión. Sin embargo, Reier había protagonizado una pelea el día anterior, justamente con el preso de la celda dónde él se prendió fuego. Se sospecha que esa disputa desembocó en la situación en la que resultó herido gravemente por inhalar el humo del fuego.

La cárcel tiene seis pabellones. Cada uno alberga entre 30 y 35 presos, tiene la capacidad colmada. Además, hay entre 20 o 25 en el sector de La Amalia, un régimen más flexible. Actualmente habría 500 personas alojadas en total.

Estado delicado

En el Molas, la directora Laura Vigliotta confirmó ayer a El Diario que Reier “hasta esta mañana permanecía con respirador en estado grave, con quemaduras en las vías aéreas, inhalación de humo, aunque no ha tenido una mala evolución”. “El paciente fue entubado y permanece con un coma inducido. Hay que dormirlo para poder entubarlo y que no le generen molestias”, explicó.

De todos modos, desde tribunales informaron por la tarde que ya estaba en terapia intermedia y estaría fuera de peligro. 

Reier permanece privado de su libertad, cumpliendo una condena por un delito contra la propiedad. Cuando tenía 16 años fue detenido por la policía junto a otros menores en el marco de la investigación por la muerte del matrimonio de Héctor Epifanio y Graciela Torrent, dos jubilados que fueron asesinados a hachazos el 11 de julio de 2013. La justicia no encontró pruebas en su contra y Reier y los otros chicos fueron liberados, no fueron acusados. Ese crimen -que conmocionó a la sociedad santarorseña- permanece impune.

Temas en esta nota: