Entre Pocillos: Ni para espiar

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Beto Desuque: - Buenas, buenas, bueeeenaasss... ¿qué tal, qué tal, qué tal? ¿Cómo anda la cosa por acá? ¡Salud a la barra!
Mesero: - Hooooola, Betito querido y del alma, ¿qué se cuenta, qué se dice, cómo anda la cosa?

Beto Desuque: - Mi primera prioridad es terminar el mandato.
Mesero: - Ah, buá.

Beto Desuque: - Estoy caliente.
Mesero: - Ah, buá. ¿Así que ahora te hacés el Mauricio? ¿Cuándo salimos de la crisis, Mauricio?

Beto Desuque: - Esa te la debo.
Mesero: - Jajaja. A pleno.

Beto Desuque: - ¡Mamita querida, qué semanas hemos tenido!
Mesero: - Ya lo creo.

Beto Desuque: - Igual te digo una cosa: estas semanas han sido un poroto en comparación con las que vienen...
Mesero: - Ay, ¡me das miedo, Beto!

Beto Desuque: - Nos toca afrontarlo, querido. Gracias a Dios estamos vivos, y no como de la Sota...
Mesero: - No te zarpés, Betito...

Beto Desuque: - Yo no. No soy ningún Lilito.
Mesero: - Qué de barbaridades se manda la Carrió, ¿eh?

Beto Desuque: - Ponele. El asunto es que siempre son oportunas para el poder. Cada vez que desvaría y nos ponemos a hablar de sus delirios, fijate, es porque hay que tapar algo más grave y más profundo.
Mesero: - Si vos lo decís...

Beto Desuque: - Pero el tema es que estos muchachos, los del mejor equipo de los últimos 50 años, no se dieron cuenta de que el único “precio esencial” que tendrían que haber impuesto y controlado es el del dólar. Je.
Mesero: - Se les fue por las nubes.

Beto Desuque: - Mal. Aunque están esos vaivenes, ¿viste? Sube tres escalones, y te baja uno. Entonces te dicen que pasaste del pánico al alivio. Alivio, esa es la palabra de moda.
Mesero: - Alivio el de Boquita, también, eh..

Beto Desuque: - Bueno, sí... un empate de visitante no está tan mal. Sobre todo porque parecía que nos iban a golear esos del Tolima...
Mesero: - Hubiéramos quedado casi fuera de la Copa Libertadores enseguida. Una vergüenza.

Beto Desuque: - Mal. Igual qué equipo raro este Boca, no se entiende muy bien a qué jugamos, en fin... Claramente no es el mejor equipo de los últimos 50 años. Je.
Mesero: - Y... no.

Beto Desuque: - Ahora que están estos precios esenciales -que están en los anuncios, porque en la góndola no apareció ninguno- la defensa de Boca me hace pensar que también tiene que implementar algún programa tipo Precios Cuidados.
Mesero: - ¿Por ejemplo? No entiendo mucho...

Beto Desuque: - Yo les impondría a los defensores el “Delanteros Cuidados”, por ejemplo. ¡Para que marquen a alguno!
Mesero: - Aaaaaah... eso sí.

Beto Desuque: - Tienen que entender, viejo, que juegan donde juegan...
Mesero: - Y que hay delanteros que no se pueden descuidar...

Beto Desuque: - Fassina, por ejemplo.
Mesero: - ¿Eh? ¿Qué decís? ¿Quién?

Beto Desuque: - Fassina.
Mesero: - ¿Pero de quién juega Fassina, quién es Fassina?

Beto Desuque: - “A mí tu cara me Fassina, a mí tu cara me da vida”... qué grande ese temita de Elvis Crespo.
Mesero: - Beto, ¿estás borracho?

Beto Desuque: - Ponele. Te estoy tirando una pista musical, nada más... no te chivés, como decía “Minguito”.
Mesero: - ¿Pero quién es Fassina?

Beto Desuque: - El que era fiscal. Fernando Fassina, que había sido funcionario de Tierno, cuando ya tenía esa manía de espiar...
Mesero: - Ah, ah, ah... ahí voy entendiendo. Es este muchacho que acusan de meterse en un expediente que no le correspondía.

Beto Desuque: - Ponele.
Mesero: - Lo que no entiendo es porqué lo mezclaste con el fútbol...

Beto Desuque: - Por joder, ponele. Pero sobre todo porque hablaste de los delanteros que no hay que descuidar. Bueno... a Fassina no hay que descuidarlo. Es rápido para los mandados. Ligerísimo.
Mesero: - ¿Qué me querés decir con eso?

Beto Desuque: - Que es muy veloz para algunas cosas. Por ejemplo, para meterse a espiar un expediente. Igual después te explica porqué...
Mesero: - ¿Por qué?

Beto Desuque: - Para aprender más rápido, les dijo a los jueces. Ligerísimo Fassina.
Mesero: - ¡Pero mirá vos!

Beto Desuque: - Y ahora que repaso la memoria, también juega un poco al fútbol... lo he visto mezclarse ahí en el fútbol de los profesionales que juegan en La Barranca.
Mesero: - Ah, mirá. Está bien.

Beto Desuque: - Sí, sí. Un jugador de toda la cancha. Tan de toda la cancha que hasta es arquero, me parece. Creo que juega para un equipo que se llama “El Rodeo”, o algo así.
Mesero: - Y bueno, futbolero el tipo.

Beto Desuque: - Pobre, en algunos partidos lo jorobaban y le gritaban “pesetero”, después de la que se mandó en Pico...
Mesero: - No sé qué hizo.

Beto Desuque: - Ah... ¿no te acordás? Una chica lo denunció porque le manoteó diez pesos que había dejado en el canastito de la bicicleta.
Mesero: - Aaaahhh... sí, cierto. ¿Cómo olvidarme? Salieron todos a matarlo, che... ¡por diez pesos!

Beto Desuque: - Es que justamente... ¡por diez pesos!
Mesero: - ¿Y eso en qué terminó?

Beto Desuque: - Andá a saber. Pero que no hagan un mundo de eso, che. ¡Son un poco más de 20 centavos de dólar!
Mesero: - Je. Tenés razón.

Beto Desuque: - Seguramente el equipo de los últimos 50 años encontrará una rápida solución al tema.
Mesero: - ¿Vos decís?

Beto Desuque: - Sí, seguro.
Mesero: - Sonás irónico.

Beto Desuque: - No entiendo porqué. Si de veras digo que el equipo económico la tiene clarísima, que se la saben lunga, que te pronostican todo con acierto...
Mesero: - No sonás irónico. Sos puro sarcasmo.

Beto Desuque: - Un amigo que es más sarcástico todavía me dijo que a Dujovne y al equipo económico les pusieron “Fassina”.
Mesero: - Uh, ¡cortala con Fassina! ¿Por qué Fassina?

Beto Desuque: - Es un chiste, nomás... “no sirve ni pa’ espiar”.

(El popularísimo vecino santarroseño, paródico pero con buena onda, pasó por el bar-restaurante que siempre visita y conversó con su mozo predilecto acerca de asuntos triviales y un poco más interesantes)

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