Entre garantizar derechos y la restauración

En la columna editorial de cada lunes, La Arena Vernácula, un repaso a algunos de los temas que quedaron de la semana que se fue.

Una de cal...

6a

La Defensoría General de nuestra provincia hizo otra oportuna intervención pública en pos de garantizar derechos, en este caso a las mujeres, al advertir mediante una resolución que no permitirá que se pongan obstáculos a las garantías que ya están previstas en las normativas vigentes y que prevén la legalidad del aborto en determinadas circunstancias.

Independientemente de la puja legislativa que el año pasado se saldó negativamente, y que implica un aval al aborto legal, seguro y gratuito, el Código Penal prevé desde hace casi un siglo la realización de abortos en situaciones determinadas, pese a que en numerosos casos se viene negando el derecho a mujeres, adolescentes y niñas.

Para que esa maniobra obstaculizadora se haga práctica, requiere no solo del incumplimiento por parte de los profesionales médicos y de los sistemas de Salud, sino también de la complicidad de sectores poderosos del Poder Judicial, además de la complacencia y muchas veces indiferencia del poder político y de la propia comunidad.

Lo inconcebible es que el desarrollo de esas prácticas, de las que en los últimos meses ha habido varios casos, implican la tortura de niñas y adolescentes, a quienes el Estado, en vez de ofrecer soluciones para una mejor calidad de vida, les arruina su existencia.

A contramano de esas ofensivas, el Ministerio Público de la Defensa de La Pampa le dio forma de resolución a un posicionamiento que busca garantizar que no haya retardos en las prácticas de interrupción legal de embarazos.

Hay tres causales para que una persona gestante acceda a una interrupción legal de embarazo: embarazo tras una violación, riesgo en la salud o riesgo de vida de la persona gestante.

En el contexto nacional ya mencionado, la reacción de la Defensoría no es solo un modo de diferenciar el estado del debate en nuestra provincia respecto de otras jurisdicciones, especialmente aquellas donde la religión hace pata ancha a la hora de la toma de decisiones vinculadas con políticas públicas.

La iniciativa del organismo judicial también implica un posicionamiento político en un contexto en el que, no hay dudas, el debate ha dado varios pasos hacia atrás, puesto que tras la “ola verde” que permitió el avance en la Cámara de Diputados de la Nación de aquel proyecto sobre la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), se registra una suerte de restauración que busca frenar los pasos hacia adelante y adem‘ñas directamente propone regresar a un pasado más oscuro.

De ese modo, el Ejecutivo central sugiere una reforma del Código Penal que constituye una vuelta atrás: el macrismo en el gobierno nacional ya no es conservador por su propia raíz ideológica, sino que se vuelve retrógrado al pretender pasar por encima de derechos que estaban garantizados desde principios del siglo pasado.

...y una de arena...

6b

Esa restauración está tan vigente que no puede considerarse mero azar que el intendente Leandro Altolaguirre seleccione como su directora de Niñez -nada menos- a una dirigente cuyo principal mérito en la materia parece ser la actividad que desarrolla en la iglesia evangélica.

Silvana Vidal llegó al cargo anunciando, justamente, que su tarea imitará en el Estado, y en el desarrollo de políticas públicas, el trabajo que hacía en el ámbito religioso.

Además, la flamante funcionaria se admitió como una antiderechos, ya que negó que el aborto que garantiza la ley sea accesible por parte de las mujeres, incluso aquellas que sufran una violación -como lo considera el Código Penal-, ya que interpretó que una mujer víctima de ese tipo de ataque ve “restituído” su derecho con la sola condena de quien perpetró el delito.

La visión no es nueva en el municipio: se trata de los mismos posicionamientos, en algunos casos ultraprovocadores, que lanzó en su momento el concejal Roberto Torres, que es pareja de la flamante funcionaria y que se transfugó desde el partido Pueblo Nuevo al macrismo.

Por otra parte, esos sectores y dirigentes son fervientes obstáculos de la aplicación sistemática de otro derecho: el acceso a la Educación Sexual Integral, atacado en cuanto formato puedan, bajo la absurda excusa de que se trata de “ideología de género” enseñada en las escuelas.

En este caso, la nueva funcionaria ingresaría en una contradicción flagrante, puesto que la ESI toma como sujetos de derecho especialmente a los niños y niñas: es ridículo que la directora del área sea tan luego una militante contra ese derecho.

Este pacto electoral al que apostó Altolaguirre lo convierte directamente en referente de una derecha recalcitrante en su afán de ser reelegido en el cargo: la selección de su nueva directora constituye en ese sentido un paradigma, puesto que el antecesor de la maestra jardinera fue nada menos que Rodrigo Lofvall, un socialista con posiciones progresistas respecto de estas mismas problemáticas.

Este posicionamiento incluso enfrenta a Altolaguirre con los sectores menos retrógrados de su partido: Silvana Vidal hizo fuerte campaña contra el candidato Daniel Kroneberger, incluyendo un llamado a votarle en contra para que haya “un abortista menos” en las listas.

Semejantes posiciones, retrógradas en exceso, hacen comprensible el silencio de hombres y mujeres militantes del radicalismo que desde hace tiempo lamentan el rumbo de la UCR, que tras su sumisión a las órdenes del macrismo ha logrado lo que hace un tiempo parecía inconcebible: correr por derecha al PJ pampeano, durante años tan cuestionado por conservador.

Temas en esta nota:

El Diario de La Pampa

Fundado el 3 de Mayo de 1992
por el Doctor Antonio Nemesio

Oficina Comercial:
José Ingenieros 855, Santa Rosa, La Pampa
Tel: (02954) 411117/18/19/20