“Estoy defraudada por la Justicia”

Claudia Guebel, la empleada legislativa, que denunció al senador Juan Carlos Marino por abuso dijo que apelará el sobreseimiento que dictó el Poder Judicial.


Guebel, después de conocer el fallo que sobreseyó al senador Juan Carlos Marino de la denuncia de abuso, aseguró que "no estoy sorprendida sino que estoy defraudada por la Justicia, por el tratamiento que se le da a la violencia de género".

Esta semana se conoció que la jueza federal María Eugenia Capuchetti sobreseyó al senador "a partir del minucioso examen practicado sobre los elementos de prueba recolectados, habré de concluir que no se corrobora la hipótesis delictiva denunciada". Además, tomó la misma medida con dos asesores que también estaban imputados, Juan Carlos Amarilla y Carlos Fiorda.

Guebel anunció que presentará la apelación y pedirá el corrimiento de la jueza de la causa "por arbitrariedad manifiesta" y para "saber cómo logró el cargo". "Me da la sensación que es un fallo muy rápido, para irse prolijos a fin de un mandato, limpiar la imagen a costa de vilencia de género".

La denunciante habló con el diario Perfil. Otra de las decisiones que tomó la jueza Capuchetti fue cesar con la custodia policial domiciliaria que se había asignado a la denunciante y, sin embargo, Guebel aclaró que fue ella quien pidió esa medida porque "están haciendo inteligencia" y nunca confió en los efectivos que se designaron. "Estoy anonadada por las reglas de una caso como este. El mensaje es claro: a los poderosos no se los investiga. Es un Estado mafioso", aseguró.

Dijo que presentó seis testigos, entre ellas mujeres que denuncian haber sido abusadas por el senador en La Pampa pero nunca fueron llamadas a declarar.

Guebel aclaró que nunca se hicieron las pericias correspondientes al teléfono y tampoco llamaron a la mayoría de los testigos propuestos.

La denuncia fue presentada en diciembre del año pasado y recayó en el Juzgado Federal N° 5, a cargo de Ariel Lijo, y en la que la investigación quedó a cargo del fiscal Federico Delgado. Allí, Guebel realtó que "la primera vez que me presenté en el despacho de Marino, me hizo pasar a su oficina donde se encontraban varias asistentes que al notar mi presencia automáticamente salieron del despacho. Una vez que nos encontramos solos directamente me toco los pechos, y me preguntó cuándo ibamos a tomar un café, me dijo que aguardara su llamado que en cualquier momento nos veíamos".

En su resolución, Capuchetti advirtió que "los testimonios no lograron evidenciar la existencia del hecho denunciado; más todo lo contrario, brindaron un panorama totalmente distinto al señalado por Guebel", y agregó: "La totalidad de los declarantes que se desempeñan en el despacho de Marino han negado la existencia de un contexto de acoso u hostigamiento".
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