Cinco brasileños condenados por estafas con tarjetas de débito

Las clonaban con dispositivos electrónicos. Tres de ellos irán a prisión y otros dos recibieron penas en suspenso aunque serán expulsados del país apenas el fallo quede firme.

El juez de control Carlos Matías Chapalcaz condenó a tres ciudadanos brasileños a tres años de prisión de cumplimiento efectivo por ser autores de los delitos de asociación ilícita y defraudación con tarjeta de débito falsificada, como delito continuado y en concurso real entre sí. Otros dos recibieron una pena de tres años de prisión en suspenso por asociación ilicíta.

Las maniobras defraudatorias se cometieron en Santa Rosa entre los días 17 y 22 de octubre del año pasado, por un monto total de 70.500 pesos.

Los condenados con prisión efectiva son Welington Silva Alves (31 años), Lucas de Araujo Barbosa (31) y Douglas Santana Oliveira (31). Quienes recibieron penas de ejecución condicional son Caio Roberto Trotta (31) y Paulo Abadie Rodrigues (36). A los dos últimos se les impuso la obligación de retirarse del país dentro de las 72 horas de quedar firme la sentencia, bajo apercibimiento de revocarla la condicionalidad de la sanción.

Además Chapalcaz ordenó que una vez que el fallo quede firme se remita una copa al Juzgado de Instrucción N° 2 de Villa Mercedes, en la provincia de San Luis, y que se proceda al traslado de Alves, Barbosa y Oliveira para ponerlos a disposición de ese tribunal. También se remitirá allí todos los efectos secuestrados en el marco de la investigación realizada por el juez puntano Leandro Alfonso Cirilo Estrada.

En la extensa parte resolutiva de la sentencia, el magistrado ordenó decomisar los dos dispositivos secuestrados por la Policía Aeroportuaria que permiten clonar tarjetas, dejar sin efecto –a pedido del fiscal general, Guillermo Sancho– la orden de detención de un sexto brasileño, Bruno Daniel Pellicer Alves, y comunicar lo dispuesto a la Dirección Nacional de Migraciones

Justamente el conflicto penal se resolvió por la vía de un juicio abreviado que acordaron Sancho, los defensores particulares Guillermo Barreto y Fernando Fassina y los propios imputados, quienes admitieron haber sido los autores de los ilícitos. Todos ellos son nacidos en el estado de San Pablo y contaron todo el tiempo a lo largo del proceso con la asistencia de una intérprete.

Dispositivos electrónicos.

En el expediente quedó probado que los cinco acusados, con la finalidad de cometer delitos, falsificaron tarjetas de débito a partir de la colocación de un dispositivo electrónico en cajeros automáticos instalados en Santa Rosa, y pertenecientes a distintas entidades bancarias, lo cual les permitió capturar datos de sus bandas magnéticas.

De la misma manera pudieron registrar y obtener los códigos de acceso (PIN) a las respectivas cuentas. Posteriormente, y con esa información obtenida ilegalmente, procedieron a extraer dinero a través de cajeros automáticos de cuatro bancos y de las cuentas de seis clientes, según detalla el fallo.

“En todos los casos -agregó Chapalcaz- el ardid consistió en que Alves, Barbosa y Oliveira (actualmente detenidos), entre los días 17 y 22 de octubre, colocaron dispositivos electrónicos en los cajeros automáticos, lo cual pudo determinarse a través de las filmaciones remitidas por los distintos bancos”.

Por otra parte, en el mismo período, un hotel informó que Alves se hospedó allí con otros dos hombres, compartiendo una única habitación, y que se movilizaban en un Chevrolet Prisma gris plata. Ese vehículo fue visto al momento de estacionar frente a las entidades bancarias, en función de los registros fílmicos aportados por ellas.

La sentencia indica que el Ministerio Público Fiscal tomó conocimiento que las tres personas oriundas de Brasil que realizaron las maniobras ilícitas fueron Alves, Barbosa y Oliveira. “Sin embargo, ellos no actuaron de manera aislada sino que contaron con la colaboración de otras personas que, indudablemente integran la organización criminal, ya que el  29 de junio de 2018 se celebró un contrato por el alquiler del Prisma, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el cual se trasladaban los tres imputados”, señaló el juez.

“En el contrato se autorizó a conducir el vehículo a Alves, Rodrigues y Trotta. El vínculo entre ellos era tal que, al momento de ser detenidos Alves, Barbosa y Oliveira en San Luis, entre los elementos secuestrados y remitidos a La Pampa, se encontraban numerosas tarjetas de crédito, débito y de obra social, que se correspondían a Rodrigues y Trotta, siendo que ambos no se encontraban en dicha provincia”, indicó Chapalcaz.

A su vez, cuando Rodrigues y Trotta fueron detenidos, se les secuestró -entre otros objetos- dos dispositivos electrónicos similares a los clonadores de tarjetas y de características idénticas a los secuestrados en poder de Alves, Barbosa y Oliveira en San Luis.

Los tres últimos, a través de Barreto, habían solicitado el beneficio de la suspensión de juicio a prueba, o probation, sin reconocer la autoría de ningún hecho, y ofreciendo una reparación de 30.000 pesos. Sancho se opuso a esa petición y otro juez de control, Carlos Ordas, rechazó el requerimiento.

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