“El grupo se hizo fuerte en momentos decisivos”

El Tapón Barreiro define la actualidad de All Boys, el mejor del Norte en la LCF.


En dos domingos Mauro Barreiro volvió a ser el de siempre. Tal vez uno de los mejores jugadores que han vestido la camiseta de All Boys en la historia, junto a las glorias de todos los tiempos. Sí, porque el Tapón fue un líder con apenas 16 años y hoy, casi 20 años después, lo sigue siendo. Aunque venga desde el banco, aunque salga de titular infiltrado para soportar dolores insoportables, y aunque esté en la tribuna.

Esa referencia tiene que ver con la ambición de siempre de un jugador como Barreiro de ir por más. Sabiendo que no es el joven sinvergüenza que se atrevía a todo pero sí un adulto que es capaz de desparramar talento -o clase, para ser más justo- y aparecer en momentos decisivos.

Ante Rivera, en Santa Rosa, y frente a Unión, en Riglos, Barreiro aportó dos dagas para seis puntos que le permitieron llegar al festejo zonal y esperar la finalísima con el mejor del sur.

- Desde afuera parecía que el partido se escapaba, pero apareció el All Boys de siempre.
- Es así. He visto partidos desde afuera y está claro que no se siente lo mismo. Adentro tenés nervios, no te das cuenta de las cosas. Más allá de que teníamos las pulsaciones a dos mil, sabíamos que teníamos tiempo y nos iban a quedar algunas pelotas. Por suerte mantuvimos el resultado.

- No se desesperaron tanto como ante Rivera. ¿Puede ser?
- Sabíamos que si ganábamos éramos campeones. Por ahí salimos apurados y eso nos jugó en contra. De todos modos pudimos hacer varios goles.

- ¿Se fijaban en cómo iba Rivera o preguntaban?
- No, preguntamos a la pasada, pero no nos importaba mucho. Dependíamos de nosotros.

- Lo raro de este All Boys ante Riglos fueron las desatenciones defensivas. ¿Te preocuparon esos errores?
- Cometimos errores, es cierto, pero la ansiedad por salir a buscar el resultado nos jugó en contra y nos llevó a cometer errores.

- ¿Puede ser que se relajaron después de haberle ganado a Rivera?
- No, habíamos sacado adelante un partido importante con Rivera y dependíamos de nosotros. A este partido lo encaramos con la seriedad que se merecía.

- En un momento del torneo hicieron una charla para no perder más puntos. ¿Fue ese el quiebre?
- Siempre hay charlas cuando ves que se hacen las cosas y no salen. Nosotros lo hicimos y corregimos cosas. El grupo se ha hecho fuerte en los momentos decisivos.

- Hiciste dos goles clave en el final del torneo. ¿Qué evaluación hacés de tu rendimiento?
- Estoy agradecido a mis compañeros que me dejaron la pelota ahí para empujarla, agradecido también al cuerpo técnico, que me ha dado la confianza más allá de que no me encuentre al nivel que realmente quiero estar. Me dieron ganas de jugar, estuve infiltrado por dolores en el tobillo, pero siempre quise estar.

- En ese sentido Mauricio Rambur te bancó. Siempre debe ser importante para un jugador la confianza del entrenador.
- Es así, tanto ellos (el cuerpo técnico) como yo sabíamos que no estaba bien. Pero gracias a la confianza que me transmitieron me hicieron sentir bien y pude devolver con goles esa confianza.

- ¿Qué le falta a este All Boys para ser campeón del Provincial después de tantos años?
- Los demás equipos también juegan. Este año se han reforzado mucho los equipos de la Liga Pampeana... Y nosotros seguimos trabajando para dejar bien parado al club en el que estamos.

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