La vuelta del Rayo Pampeano

Mariano Acebal ganó en el Autódromo Provincia de La Pampa y contó sus sensaciones.



Mariano Acebal festejó el domingo en la cuarta final del año del Zonal 2000 en el Autódromo Provincia de La Pampa. Y no fue un festejo más. Fue el primero como piloto titular, después de mucho tiempo y de estar alejado del centro de atención del nivel nacional.

Una vez abajo, la CDA lo invitó a sumarse al cuerpo de comisarios y se hermanó casi para siempre con el automovilismo grande. Pero en casa, puertas adentro, el fuego interno estuvo encendido. Solo bastaron un par de acciones para que la tormenta se desate y el Rayo acelere de nuevo.

 “Me divertí, no corrí muchas porque siempre se rompía o pasaba algo. Esta vez quería que no se rompiera nada, porque los chicos laburaron como locos. Gayulo Rodríguez, Emi Bastida y Hernán Pata Barbeito se lo merecen mucho”, le dijo Mariano a El Diario.

- Hay una anécdota de la visita del Súper TC 2000 al Autódromo Provincia de La Pampa. Vos estabas en el box con Agustín Canapino y cayó el gobernador Jorge a saludar. Agustín le dijo: “Señor gobernador, Mariano Acebal es un corredor pampeano, apóyenlo”. El punto es que jamás pudiste correr con un auto de categoría nacional en este autódromo.
- Recuerdo muy bien ese momento. Dejé de correr en agosto de 2013 en Potrero de los Funes, hacía dos o tres carreras que tenía que haber dejado, pero la estiré para ver si llegaba a La Pampa. En septiembre se corría en Toay, hice el gran intento pero no pude llegar. Me quedó una sensación rara...

- ¿Qué te pasó ahora? No solo que corriste sino que ganaste.
- ¡Estuvo bueno! Y estoy contento más que nada por el esfuerzo de los chicos. Además, volver a ganar una carrera en una categoría que está muy competitiva, con casi treinta autos muy rápidos, que van bien, está buenísimo. Siempre es difícil ganar, aun acá. En este caso pude ganar la serie, defendiéndome mucho, y en la final lo mismo. Pasé a Gastón Martínez primero y después a Matías Hernández. Fueron prácticamente 14 vueltas clasificando. Tuve la presión de ir punteando toda la carrera y por suerte se dio la victoria.

- ¿Cómo te han tratado en este tiempo en la categoría los pilotos?
- Me tratan rebién. Soy uno más, pero siento que también le hace bien a una categoría como el Zonal tener a corredores que hayan pasado por el automovilismo nacional, como el caso de Gastón Martínez, yo... Suma porque cualquier pibe se quiere medir con alguien que corrió contra otros pilotos. En la serie Mauro Gorjón me respetó muy bien, y con Matías Hernández también hicimos una gran final.

- Cuando terminó la carrera estabas feliz y hasta te involucraste con tus mecánicos. Eras uno más empujando el auto, la parte que tal vez no estabas acostumbrado a hacer a nivel nacional. ¿De qué manera lo vivís?
- Tal vez no soy tan fanático como mi amigo Gayulo, que está en los talleres, va, viene... Es uno de los que tienen mucha pasión. Pero disfruto el momento, manejar el auto de carrera y tener resultados. El domingo me quedé en la técnica esperando, con el motorista Martín Saldamando. Y después cargamos el auto y nos fuimos tarde.

- ¿Te gusta el circuito?
- Me gusta, sí. Es muy rápido para esta categoría. Esta vez teníamos muy buen grip porque se mejoró mucho el tiempo de la carrera anterior, casi un segundo. Está bueno, está en condiciones, para los zonales alcanza y sobra.

- A pesar de que algunos se resistieron, hay muchos autos de nueva generación que han cambiado y potenciado la categoría. ¿Qué podés decir?
- Siempre habrá gente que se resista a esos cambios, pero hizo crecer la categoría. Los chicos la manejan muy bien, Cristian (Gariglio), Pablo (Rodríguez), laburan, le dedican mucho tiempo...

- ¿Es imprudente decir que podés pelear por el campeonato?
- No sé cómo estaré en el campeonato, pero por ahí dependiendo de cómo me vaya la carrera que viene podré decirlo. Por ahora disfruto de esta victoria, que la comparto con mi familia y los amigos.
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