“Un amor diferente a cualquier cosa”

El presidente del club Belgrano, el Chino Bassa, habla de cómo se preparan para celebrar el centenario. 

Belgrano tendrá su fiesta de los 100 años en unos días. Es como recibir el alba con el sonido del mar de fondo. Es casi una película real de una dirigencia joven, transparente, interesada solo en este nuevo amanecer de una de las instituciones más importantes de la ciudad. Al menos, la más añeja.

El 27 de abril habrá recuerdos y las convivencias de generaciones en un salón que lucirá repleto de historias. Y atravesado el primer minuto del nuevo día, todos levantarán la copa y cantarán el cumpleaños feliz.

Sergio Bassa es hoy el que se prepara como jefe de orquesta para esta celebración tan especial para el corazón del fanático tricolor. “Queremos que todos tengan una noche inolvidable”, le dice el Chino, presidente del club desde hace poco menos de nueve meses.

La charla pasa por recuerdos. Por esos momentos de su juventud que son los momentos de una generación que también vivió parte del pasado como propia. E insiste en que hubo que poner mucho del esfuerzo para sanear las heridas pasadas. “El estado de abandono del club fue muy grande. Hoy tenemos luz, sueldos al día... Para ver más cosas de esta gestión, falta más tiempo. Pero cuando estás acá, convivís, se siente un amor diferente a cualquier cosa”.

- Mucha gente habla del sentido de pertenencia de un club. ¿Qué fue Belgrano para vos?
- Estoy desde muy chico en el club. Fue un formador en el deporte, en mi caso en fútbol, como persona, y más que nada me dejó códigos. Convivir en el club me ha permitido tener códigos.

- ¿Lo siente toda la familia Tricolor a eso?
- Belgrano tiene un sentido de pertenencia siempre. Desde que entrás, convivís con la gente del club, empezás a sentir un amor diferente a cualquier cosa. He vivido de chico muchas cosas acá, de gente que ha trabajado solo por el amor al club, nos hemos reunido con ellos para invitarlos a la fiesta... ellos han sido muy importantes en la vida del club.

- ¿Qué recuerdos tenés si mirás tus comienzos?
- Cuando miro para atrás me acuerdo de cuando entrenábamos en la cancha auxiliar y antes de esos entrenamientos nos poníamos a sacar mojarritas en un tanque de agua. Me acuerdo del canchero Bazán, que vivía abajo de la tribuna vieja y tenía un metegol y jugábamos ahí antes de ir a entrenar. Eran lindos momentos, recuerdos que forman parte de la vida de este club.

- Cuando viste el estado de situación del club y te empezaste a mover para tratar de cambiar un poco ese perfil del club. ¿Qué respuestas tuviste?
- Todos me decían que lo mejor que podía hacer era estar en la presidencia, porque yo era nacido en el club, lo conocía. En mi caso y en el caso de Telbi (Vera), que también está en la comisión, nos conocen. Siempre dije que voy a tratar de ser lo más claro posible, como cuando jugaba. Me gusta decir las cosas de frente para que no haya dudas. Lo que más me dolió fue el abandono que tuvo el club, sobre todo el abandono institucional. Desde que llegamos hicimos baños nuevos, pusimos el parquet a la cancha de básquet.... básicamente lo que molestó fue el poco interés que hubo sobre el club.

- ¿Sentiste que había que comenzar de cero cuando asumiste?
- Más o menos... Los primeros comentarios que recibimos, tras asumir, fueron que la gente prácticamente no podía entrar al club. En lo personal hablé con mi señora, le dije que quería embarcarme en esto, que sabía que me iba a llevar mucho tiempo. Empecé a mover todo, fui a ver a Telbi, a Fabio Bellosa, Rosana, Juanjo Pugener, gente que quería al club. Y entre todos tiramos ideas de lo que cada uno quería para el club. Me encontré armando un grupo de whatsapp para 60 personas, con expresidentes como De la Fuente, Eduardo Aguirre, Pipo Puhl, y me apoyé mucho en ellos. Ellos coincidieron en que el presidente debía ser yo porque era la cara visible. Hoy me encuentro en este puesto que no es fácil.

- Es como ser el capitán del equipo.
- Siempre me gustaron las responsabilidades cuando jugaba, me sentía responsable adentro y afuera de la cancha. Pero esta es otra cosa, mucho más grande.

- ¿Cuando asumiste sabías que el club iba a cumplir 100 años?
- Sí, eso y además sabía con lo que me iba a encontrar. Ahora se viene la fiesta y nos estamos tratando de organizar lo mejor posible para que todos los hinchas de Belgrano tengan una noche inolvidable.

- ¿Cómo está hoy el club?
- A cerca de nueve meses de haber asumido, logramos un montón de cosas. Dejamos al día la luz, al día la Liga Cultural, la contadora a la que le debíamos un año, al abogado que está casi al día... hemos alquilado el Colegio, el piso de la cancha de básquet hacía tres años que estaba tirado y lo colocamos. Se están haciendo vestuarios para cesto adentro del salón, se están arreglando los baños externos. Se van haciendo cosas. Ahora compramos plaquetas para que arranque el riego en la cancha auxiliar. Pero para poder ver más cosas se necesita un poco más de tiempo.

El fútbol

- ¿A nivel deportivo hay alguna aspiración de trascender con el fútbol?
- Lo más importante es acomodar un montón de cosas en la institución. Tenemos los papeles al día en el club y los sueldos están al día. Somos de la idea, con la comisión directiva, de que hay que darle importancia a los chicos del club. Si vienen refuerzos, que sean los menos. No queremos que nos pase que se queden sin jugar en el club los chicos que se forman acá.

- Un poco me refería a las aventuras del club en el Argentino A. ¿Sirvió de algo?
- Los primeros torneos argentinos eran importantes porque le dieron un crecimiento al club, es otra vidriera. Hoy no se podría hacer por el abandono en el que el club estuvo. Necesitás mucho apoyo y hoy el apoyo es mínimo. A los clubes locales se les hace muy difícil, necesitamos más acompañamiento del Gobierno porque se contienen a unos setecientos chicos aquí adentro. Hay básquet, fútbol, cesto y taekwondo.

- ¿Qué mensaje darías como presidente del club?
- Acá pueden venir cuando quieran y los que quieran. Siempre van a encontrar a alguien de nosotros. Por eso en esta nueva era del club queremos que todos participen de la fiesta del centenario y se sientan muy bien en su casa, que en definitiva eso es General Belgrano. Acá se siente un amor diferente a cualquier cosa.

 

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