“Siempre se puede”

El bragadense de la Federación del Norte se colgó un oro y un bronce en el Argentino de ciclismo.

El fin de semana en el Argentino de ruta de promocionales y masters hubo alegrías para los ciclistas que representaron a las dos entidades de La Pampa.

En la contrarreloj individual de la categoría A2 se sorprenden algunos cuando se conoce oficialmente la noticia: Jonatan Ithurrart, de 33 años, nacido en Bragado pero radicado en General Pico, se cuelga la medalla de oro. Representa a la Federación del Norte de Ciclismo de La Pampa y siempre está en el núcleo piquense que sale a pedalear o que se junta a hablar de ciclismo.

En el último día de actividad, el domingo, y precisamente en la última carrera, Jonny se lanza en el sprint y consigue un tercer puesto que valora mucho. De nuevo en el podio y una vez más el protocolo de medalla. Ahí está Maxi Vaquero, quien acompañado por Mecha Blatter le entrega la medalla a su guía en el tándem y lo felicita.

Maxi es un ejemplo para Ithurrart. Como lo fue Alberto Nantkeper en los Paralímpicos de 2012... Al bragadense la vida le pegó de frente en 2015 en un tremendo accidente en la carretera entre Villegas y Ameghino. Tuvo que pelear cuatro meses en una cama y empezar a ver la luz de nuevo.

“Estuve cuatro meses en la cama. Nadie sabía si podía volver. Fue un momento duro, pero acá estoy”, dice Ithurrart apenas terminada la carrera.

Un montón de imágenes le pasan por su cabeza en ese momento mientras es saludado por la gente que de a poco abandona el autódromo.

“Es un resultado que valoro mucho, sobre todo porque Pico es la ciudad que elegí para vivir”, le aporta a El Araucanito.

“Ni yo pensaba que se podía dar el oro en la contra reloj porque no soy un especialista en esa disciplina. Yo me tenía mucha fe en la prueba de pelotón, porque soy mejor embalando. Pero bueno, dos medallas no está mal”, indica.

Con el tiempo y la recuperación Ithurrart volvió a entrar en acción, primero a pararse, después a rehabilitarse y finalmente a montar en bici. Lo de volver a correr era, para muchos, una utopía. Menos para él.

“Si tuviera que dejar un mensaje es que todo se puede. Mirá Maxi, ¡él es un ejemplo! Yo estuve cuatro meses en una cama, pude volver a correr y ahora llega esto. Aunque sea difícil, siempre se puede”.

Y se pudo. Jonny lo probó y, a su real medida, lo disfruta con su gente, la que siempre confió y confía.

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