“Hasta no tener el oro no me retiro”

Sergio Ullúa, plata en la contra reloj individual, anticipó que irá por el título.

“Otra vez el Gordo se ganó la Coca, ¿viste? Es así... Los Ullúa no pueden con el Gordo...”. Sergio Fabián Ullúa está en su gazebo con su familia entrañable. La que lo vio competir en el atletismo y la que lo bancó, una y otra vez, en este maravilloso y deslumbrante mundo de las dos ruedas finas.

Se queja de las apuestas y su lesionado hermano Daniel, el primer campeón argentino que tuvo La Pampa, lo desafía: “Si hubiese corrido el mejor hubiese sido yo”.

Gustavo, el Zorro y Paly también largaron el jueves en la prueba contra el reloj en el inicio del Argentino. Pero quedaron lejos. Las apuestas se hacen y se cumplen.
“Hacele una nota, que anduvo rebién. Se la merece”, añade Ullúa padre, el padre de todas estas criaturas que, como familia, nutrieron y nutren de historias a los pelotones pampeanos.

Raúl Patricio Sesnich voló en la crono del jueves, en la que Sergio fue segundo y Javier Flores (Sanjuanina), tercero. La plata en la categoría B1 del santarroseño se suma al bronce de Tafí del Valle en 2014 y a la -también- plata de La Punta 2016. “Hasta que no tenga el oro no me retiro”, promete.

“Sabía que podía llegar al podio porque en la semana habíamos hecho promedios de 45, 46 km. Teníamos buenos tiempos y sabíamos que podíamos estar en la conversación. El campeón Sesnich era prácticamente inalcanzable, tenía que pelear con el segundo. Por suerte pude ganarle”, le cuenta Sergio a El Diario.

- Era una crono técnica, no tan sencilla. ¿Cómo saliste a hacerla?
- ¡Tal cual! En una contra reloj así no podés fallar, no podés ir a fondo. Tenés que regular y en algunos sectores planos ir a fondo, afirmártele. En la segunda parte yo no regulé...

- ¿Cuánto tienen que ver ellos, tu familia?
- Todo. La familia siempre está, ellos siempre me apoyan. Entrenamos y está la familia, salimos a correr y está la familia, vamos a algún lado y está la familia.... Este logro sin dudas es para ellos.

- Hay mucha gente que se pone contenta con este resultado.
- Sí, seguro. Y yo soy agradecido. Primero quiero agradecerle a Carlitos Pansa, que me cedió la bici para entrenar, para acostumbrarme a hacer la crono tal cual la entrenaba. Y no me quiero olvidar de Elías (Pereyra). El Mudo me dio los entrenamientos que aún sigo haciendo, los últimos que me dio para La Punta 2016. Él siempre me decía que si hacía las cosas como me las decía iba a tener resultados. Y no se equivocaba... (se emociona).

- ¿Creés que corrió con vos?
- Seguro que estuvo corriendo a mi lado. Él también es, en parte, responsable de este logro.

- Venís cerca, 2014, 2016...
- Sí, tenía idea de hacer este campeonato y si llegaba al campeonato me retiraba. Pero bueno, estuve cerca y ahora voy a entrenar pensando en el campeonato del año que viene. ¿Si es posible ganarlo? ¡Claro que puedo! A este campeonato llegué con tres kilos de más. Le había dicho a mi madre que si salía campeón dejaba, pero lo voy a seguir intentando. Y siempre con la preparación de Elías. Seguiré sus planes de entrenamiento al pie de la letra.

- Subís a un podio de local también debe tener un valor especial.
- Sí. Más allá de lo que diga, estoy muy contento con este segundo puesto. Haber ganado la plata en mi casa tiene seguramente un sabor muy especial.

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