Comienza el juicio por el crimen de Diego Loza

El asesinato de Diego Loza, un joven empleado municipal que trabajaba en las oficinas de la terminal, ocurrió en junio del año pasado. Hay dos acusados. El cuerpo de la víctima apareció debajo de la parrilla de su departamento, con tres disparos.

Este jueves comienza el juicio por el crimen de Diego Loza, ocurrido en junio del año pasado. Hay dos acusados por el hecho, Walter Eleuterio Rojas Pedraza, quien permanece detenido, y un menor que tenía 17 años -ya cumplió la mayoría de edad- y está bajo un régimen de libertad ambulatoria.

El tribunal de juicio está conformado por Alejandra Ongaro, Daniel Sáez Zamora y Andrés Olié. Los abogados Miguel Rolando y Raúl Lanz representan a la querella, Boris Vlasich y Marcelo Piazza son los defensores y Cecilia Martiní la fiscala encargada de la acusación. En el debate habrá entre 15 y 20 testigos.

El cadáver de Loza, un empleado municipal de 34 años, fue hallado en su departamento de Emilio Zola y Luro el lunes 25 de junio de 2018 por la noche, alrededor de las 22 horas. Tenía un tiro en el tobillo izquierdo, otro en el brazo izquierdo y un tercero -mortal- en la boca. La Policía secuestró el arma homicida en el mismo lugar del hecho.

El martes 26, en horas de la mañana, la Policía detuvo a Rojas Pedraza como sospechoso del crimen. Esa misma fecha, al mediodía, cayó el menor. A Rojas Pedraza lo detuvieron en una obra en construcción en Colonia Escalante. El chico fue capturado en un domicilio de la calle Tomás Mason. Los investigadores llegaron a los sospechosos a través de imágenes de cámaras de seguridad y por el trabajo de inteligencia de Criminalística.

Loza estaba desaparecido desde el sábado anterior, sus familiares no lo podían ubicar y el lunes faltó al trabajo. Eso hizo que presentaran una denuncia. El cuerpo apareció debajo de la parrilla del departamento.

La muerte se habría producido el sábado en momentos en que Loza se encontraba en el baño. El joven fue sorprendido por los delincuentes y se originó un forcejeo, le dispararon en el pie y en el codo y cayó al piso. Luego le dispararon en la boca con un arma calibre 22. Según trascendió, los autores del hecho pasaron el sábado y el domingo en el domicilio. En ese tiempo habrían vendido un televisor por Facebook y hasta habrían llamado a una rotisería.

A principios del mes pasado, familiares, allegados, compañeras y compañeros de trabajo de Loza inauguraron un mural que lo recuerda en la Terminal de Santa Rosa. Del acto también participaron funcionarios municipales y el intendente Leandro Altolaguirre. Loza trabajaba en la Terminal, en el ámbito de la Dirección de Control e Inspección de Servicios Públicos.
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