Mujeres se encadenaron para pedir viviendas del IPAV

Se denunciaron irregularidades, pero de los alrededor de 80 planteos solo se investigarían seis casos concretos. Las mujeres que peticionan fueron recibidas por las autoridades, “pero con la atención cordial no alcanza”.

Dos mujeres, con el respaldo de varias decenas, decidieron encadenarse en forma de protesta ante la sede del Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda.

Reclaman por las casas que otorga ese organismo. En su momento fueron recibidas por las autoridades, pero si bien destacaron la cordialidad del contacto también advirtieron que con ese gesto no alcanza.
Distintos grupos presentaron en las últimas semanas planteos de impugnación de algunas de las viviendas -alrededor de ochenta- que fueron distribuidas en la última adjudicación.

Fuentes del IPAV dicen que un primer análisis señala que en todo caso las irregularidades podrían alcanzarse en seis casos. En general, desde el gobierno provincial han sido claros en afirmar que “no hay casas”, en referencia a que no existe un número suficiente de viviendas para afrontar el déficit habitacional.

Una de las responsabilidades también es del gobierno nacional, que cortó abruptamente la construcción de viviendas sociales en La Pampa. Más allá del enfrentamiento político entre el macrismo y nuestra provincia, Nación estipula que construye viviendas sociales en aquellas jurisdicciones donde el déficit sea tan claro que haya villas miserias.

Una de las mujeres que decidió encadenarse para que suene su reclamo es Rosalía Bazán. “Nos reciben el próximo miércoles para comentar el estado de las denuncias. Hasta nos atendieron cordialmente, pero con eso no basta. En mi caso particular, hoy en día el gobierno me pagar el alquiler, pero no quiero que me mantengan, quiero trabajar como lo hago para pagar la cuota de mi casa. Estar en la calle me costó que me sacaran la tenencia de mis hijos”, relató en declaraciones radiales.

Lorena, de 30 años de edad, también expuso su caso. Tiene una hija, está anotada desde 2011 “pero figuro desde 2013 y no tengo modo de comprobarlo”.

“Hay muchísimas irregularidades. No puedo pagar el alquiler, se me fue de las manos, trabajo pero no llego. No estamos pidiendo una de las casas nuevas, no queremos ensuciar a nadie. Esto es una huelga pacífica contra una respuesta que no es valedera”, añadió.

Explicó que “hace rato que vengo trayendo cartas y con respeto. Hay un montón de casas abandonadas, en comodato o para impugnar. Y acá la respuesta que tienen es que no hay casas. Yo no puedo quedarme en la calle, estoy vendiendo todo para pagar el alquiler el mes que viene. Nunca en mi vida pensé que iba a tomar esta decisión, nunca un antecedente, toda la vida trabajando y no sé qué más hacer”, completó.

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