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EL DIARIO digital
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La NBA aplicó un castigo sin precedentes a Los Angeles Clippers y a su propietario, Steve Ballmer, tras una investigación por pagos no declarados vinculados a Kawhi Leonard. El dueño de la franquicia fue multado con más de 30 millones de dólares y suspendido por un año, mientras que el equipo perderá durante cinco años sus selecciones de primera ronda del Draft.
El caso se originó en septiembre de 2025, cuando una investigación periodística reveló que Leonard habría recibido 28 millones de dólares adicionales mediante un acuerdo con Aspiration, una empresa que patrocinaba a los Clippers. El contrato presentaba al jugador como embajador de la compañía, aunque la pesquisa determinó que nunca habría cumplido tareas concretas en ese rol.
Según la NBA, Ballmer conocía y aprobó ese vínculo, que habría permitido generar ingresos para Leonard por fuera de su contrato con la franquicia y, de ese modo, eludir las reglas del tope salarial. La liga responsabilizó además a otros dos altos ejecutivos del club: Gillian Zucker, presidenta de operaciones comerciales, fue suspendida por un año, y Lawrence Frank, presidente de operaciones deportivas, por seis meses.
Leonard no fue suspendido, aunque deberá devolver 700.000 dólares por beneficios considerados inapropiados que recibió su tío y exrepresentante, Dennis Robertson.
Los Clippers rechazaron la resolución y cuestionaron la investigación de la NBA. En un comunicado, aseguraron que el proceso fue "subjetivo" y orientado a sostener una conclusión previamente determinada. La franquicia también puso en duda la actuación del comisionado Adam Silver y adelantó que buscará continuar la disputa por otras vías, ya que el reglamento de la liga no contempla una apelación directa.
El impacto deportivo será profundo. Como consecuencia de la sanción y de movimientos anteriores, los Clippers no tendrán una selección propia de primera ronda hasta 2034. La medida condicionará durante años la reconstrucción del plantel y representa el golpe más duro para Ballmer desde que compró la franquicia en 2014.
El empresario, ex CEO de Microsoft y uno de los propietarios más ricos del deporte estadounidense, había invertido fuertemente para convertir a los Clippers en aspirantes permanentes al título. Ahora deberá permanecer alejado de la conducción durante un año, mientras la organización enfrenta una sanción económica y deportiva que marcará su futuro inmediato.